El orgasmo de la destrucción

Ojalá pudiese sentir placer cuando choco contra otra persona y me rompo. Ojalá encontrase el éxtasis en el odio que todos ellos proyectan sobre mí. Ojalá me desollasen viva mientras amo a quienes me arrancan la piel. Ojalá pudiese disfrutar de las heridas que provocan las respuestas violentas y los ataques sin piedad a lo más hondo de mí. Ojalá pudiese sentir en realidad todo lo estremecedor, agudo y placentero de la espada atravesándome el abdomen de parte a parte mientras mis vísceras se esparcen por el suelo e inundan la estancia con mi sangre y ese pesado olor a hierro que me eriza el vello.

Ojalá me apuñaláseis todos, me viéseis por dentro, mientras yo llego al orgasmo de la destrucción.

Te quiero, Angélica.

Comentarios

Popular Posts