El último grito
Tus ojos de oro y mi carita de bronce no sólo existen detrás de las luces de colores de mi monitor.
Tus ojos inundados y mi piel rota se han visto un par de veces fuera de esta habitación.
Me llaman los demonios de todo lo bueno. No quiero irme a casa con ellos.
Haz algo.
Haz algo antes de que me case con el más fuerte y me olvide de cómo respiras.
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