Diálogos con nadie al que odio
-Te traté como se trata a la basura. Te hice daño. Me aproveché de ti. Y aún así tú jamás volviste a molestarme.
-Es que no merecías que te molestase.
-Eres la mejor persona que...
-No te precipites. Merecías una puñalada en el estómago. Merecías que te rompiesen las putas piernas. Merecías un maldito martillo incrustrado en el cráneo. Merecías fuego, un incendio. Merecías ver arder todo lo que amas. Pero no, no merecías que te molestase.
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