Mi casa es mi cuerpo y ningún otro sitio
Su atención fue siempre tan desinteresada e infantil, tan pura y tan noble, tan honesta, que no estoy preparada. Pero si tiene que hacerlo, que lo haga.
Nunca faltó a su palabra.
Nunca se quedó callado.
Puede que sea su momento aunque me arranque el corazón del pecho.
Ya me conocéis, no es la primera vez que me pasa esto.
Yo estoy más enamorada de la sangre y las entrañas que de ellos.
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