aunque no huela a nada
existe un muro entre en mi piel y mis órganos que impide que me arranque las entrañas con las manos desnudas. he visto la sangre correr y correr y correr pero no sé de dónde viene porque mis ojos son dos esfuerzos patéticos que no me dejan ver más allá de la epidermis. hace mucho tiempo que no estoy triste como antes porque no hay un cuerpo al que pueda arrastrarme suplicando, así que convivo con esta mentira discreta que nunca hace ruido y que duerme conmigo. todo lo que pienso está callado. todo mi cerebro está vacío.
¿cuándo dejaré de ser esta persona? ¿cuándo se acaban el hambre y el ruido? ¿de dónde salen la profunda decepción y la ira que todos miran con vergüenza? yo creo que vienen del mar. todo lo que yo conozco viene del mar.
pero la vergüenza no, la vergüenza la inventaron estos muslos que sostienen la carne que me queda. nació cerca de la sangre que corre y corre y corre y no fueron mis manos las que la sacaron de mi útero. aún me duele el cuerpo de dar a luz toda la vergüenza de las personas, porque cargo con la mía y con la vuestra.
hay un lugar seguro en mis brazos, ese lugar sí lo hicieron mis manos. me digo todos los días que podré arreglarlo. que caminar sola no es tan peligroso, que si vienen a matarnos no es tan grave porque ya conozco lo que hay dentro. que algún día, después de todas las pérdidas y aunque no lo entiendan porque sus vidas no se parecen a la mía y porque hablo otra lengua y porque no emito sonidos y porque llueve, algún día, encontraré el final del mapa y después de la vergüenza sólo habrá silencio. sólo quiero vivir en silencio.
no sé qué forma tiene la paz, pero hay muchas cosas que no sé. por más que escucho y que aprendo y que abro la puerta a todos los demás, mi conocimiento nunca es tan grande como el vuestro. quizá por eso la emoción era mi compañera. nadie sabía llorar como yo, con mi cerebro vacío y mis esfuerzos patéticos. pero ahora tampoco sé si quiere quedarse, la emoción parece que también me esquiva y no me mira y no la veo y no me oye.
aprieto con mis manos mis rodillas y mis muslos. hay algo que puedo tocar aunque no huela a nada. aún puedo respirar así que tengo la certeza de que mis pulmones siguen en su sitio.
no debería estar haciendo esto.
sólo quiero comprobar que los pulmones de mi madre siguen estando donde yo los conocí.
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