Como líneas eternas convergentes
Me alegro tanto de que hayas nacido, de que estés vivo; me alegro tanto...
Me alegro tanto de haberte conocido y de haber tocado el cielo de tu boca con la punta de los dedos...
Me alegro tanto de que puedas ser feliz, tan lejos, porque a mí me cuesta tanto...
Me compadezco tanto por no haber sido suficiente, me castigo tanto por no verme bella en el espejo...
Pero me alegro, me alegro tanto por ti que creo que podré alimentarme de este sentimiento el resto de mi vida.
Porque el día que no signifiques absolutamente nada... Ese día no podré perdonármelo.
(Esto no es bonito, sólo es verdad).
Me alegro tanto de haberte conocido y de haber tocado el cielo de tu boca con la punta de los dedos...
Me alegro tanto de que puedas ser feliz, tan lejos, porque a mí me cuesta tanto...
Me compadezco tanto por no haber sido suficiente, me castigo tanto por no verme bella en el espejo...
Pero me alegro, me alegro tanto por ti que creo que podré alimentarme de este sentimiento el resto de mi vida.
Porque el día que no signifiques absolutamente nada... Ese día no podré perdonármelo.
(Esto no es bonito, sólo es verdad).
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